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24 mayo 2011

Tonight the world dies



(Inspirada en la canción Tonight the world dies - Avenged sevenfold) 

Me despierto pero no abro los ojos. Se que al otro lado ella aún duerme.
Oigo como cae la lluvia. Cruel, con fuerza, llevándose las ganas de seguir...
Decido hacer un esfuerzo e ir a su encuentro. Intento acariciarla pero es inútil, aparto la mano antes de rozar su piel.
Miro las gotas de agua que hay en la ventana. ¿Debí dejarla cuando pude? ¿Hice lo correcto al seguir con ella? Después de tanto tiempo ya no sé lo que siento...
La dejé dormir. Yo me levanté para empezar otro día más.

  

En la cafetera aún quedaba café del día anterior. Lo serví en la taza de siempre y me apoyé en la encimera. Otra vez mirando por la ventana... Cerré los ojos para imaginar cómo sería mi vida ahora si hubiera tomado otras decisiones. Cómo sería mi libertad. Quizás sería feliz...

Su “buenos días” me sacó de mis ensoñaciones. Me sonríe levemente, pero solo por cortesía pues sé que en el fondo ella esta igual de perdida que yo. Suspiro. Todo eso ya da igual.
Miro el recorte de un periódico pegado en la pared. Su madre, la que había luchado tanto para que su hija saliera a delante. Había llegado la hora de decirle adiós por ultima vez...

Búscame en mis mejores días para perderme de nuevo, en cierto modo... Esa canción seguía sonando en mi cabeza.

Tomo otra decisión. Equivocada o no, eso no lo sé. Pero es mi decisión.
Ella está mirando la lluvia. La luz de sus ojos esta apagada, sigue preguntándose cuando me perdió. Me acerco a ella y la tomo de la cintura. Se extraña. ¿Cuanto hacía que no la tocaba? Demasiado tiempo. Le acaricio la mejilla con el dorso de la mano. “Lo intentaré. Me llevará tiempo, pero volveré a amarte como antes. No me alejaré de ti” Le digo en susurros. “Solo seré libre en mi mente” Pienso para mis adentros. Pero ya no me importa.

Búscame en mis mejores días para perderme de nuevo...

La beso suavemente para sellar mi decisión. Nos miramos a los ojos, pero los suyos siguen igual de apagados y no puedo evitar sentir que es culpa mía.
Ella sigue sin decir nada. Y todo lo que sale de mi boca es silencio.
Bebo de su taza en un intento de disimular mi decepción. Se que yo mismo me estoy encerrando, pero no encuentro mejor forma de fingir... Fingir que voy a empezar a ser feliz...
Cuando me vuelvo ella esta llorando. Eso era lo último que esperaba que hiciera.
La abrazo para consolarla pero solo consigo que llore más y cuando le pregunto por qué llora me enseña una botellita que saca de su bolsillo. Arsénico.
Me quedo paralizado al ver el veneno. Pensaba irse para siempre, huir de todo... y ahora me llevará con ella.
No puedo evitar sonreír. Le seco las lágrimas con ternura y la beso como nunca antes lo había hecho. “Huiremos juntos” La llevo a la cama para hacer el amor por última vez. “Perdona todo lo que he hecho” Le digo entre beso y beso “Perdona todos mis errores, pues nuestro mundo muere hoy”

Sí” Pienso mientras me dejo llevar por las olas del placer “mi mundo muere hoy, y no me importa”

22 mayo 2011

FanFilm de la Hermandad

Estoy enganchadisima a la canción de este Fanfilm sobre "La Hermandad de la Daga Negra" una maravillosa saga de libros de genero romántico paranormal. 


P.D: Por favor, engancharos a esta saga, es genial *,..,*

14 mayo 2011

Cosas de Ayana



Ayana cogió su minikatana y empezó a cortar la verdura para el guiso de hoy, su hermano Rob estaría a punto de despertarse y tendría hambre.
Realmente se llamaba Ana pero la apodaron Ayana porque hubo una época en que cada comentario que hacía le seguía un “hay Ana” de alguien. Justo en esa etapa conocieron a un chico de intercambio japones, Hiroshi, que después de escuchar uno de sus ingeniosos pero incomprendidos comentarios y el “hay Ana” de después se pensó que se llamaba Ayana. Cuando se marchó a Japón empezó a cartease con ellos y como nadie lo sacó de su error, donde debería haber puesto su nombre había puesto Ayana. A Rob y las demás les hizo gracia y empezaron a llamarla así. La verdad es que a ella no le molestaba tanto, incluso le gustaba.
Después de cortar la zanahoria y echarla al puchero cogió una bolsita de comida para gatos y se la sirvió en el platito a Michi.

  

- Ven Michi, mira que rico – dijo poniendo una vocecita estridente



El gato se acercó aburrido y olió la comida. La mano de Ayana estaba cerca del plato así que empezó a arañarla.

- ¡¡Hay!! - del tirón que dio para recuperar su mano de las zarpas de Michi se cayó de culo – Hay... - dolor – Maldito gato desagradecido...

Una hora más tarde se despertó su hermano.

- Hola hermanito – saludó cantarina 
- Hola

Rob fue directo a coger la americana del perchero.

- La comida ya está lista

- Ya, sí... eso. Hoy comeré con Megan

- ¡¿Qué?! - asoma la cabeza por la puerta y lo mira con cara asesina – Pensaba que habías dejado de verte con esa perra.

- Esa “perra” es tu jefa y solo nos vemos “ocasionalmente” - dijo la última palabra con un tono algo misterioso.

- Ya... - si las miradas matasen, su querido hermano sería polvo ahora, se hizo la indignada – Me paso la mañana cocinando para que ahora te vayas a comer con esa maldita zor... con mi jefa. Así es como me agradeces que te cuide – se puso la mano en la frente para darle más dramatismo.

Rob dejó caer la americana al suelo, fue a donde tenía servida la comida y entornó los ojos. El plato estaba lleno de un agua aceitosa que pretendía ser caldo y las verduras y la patata estaban mal cortados. Más que mal cortados estaban destrozados. Cogió un poco de “eso” en la cuchara y lo dejó caer.

- Ayana, ¿pretendías envenenarme con esto hoy?

- Tú te levantas a las tantas y no puedes cocinar a horas decentes...

- Ayana... - puso los ojos en blanco, ya sabía por donde le iba a salir así que fue a recoger su americana tirada en el suelo

- Solo quería tener un detalle contigo

- Aprende a cocinar – le saco la lengua y cerró la puerta riéndose.

Una vez sóla en casa (sin contar a Michi, que había terminado su platito de comida y ahora dormía plácidamente panza arriba) Ayana se enfrentó al plato con el guiso que había preparado con ilusión para su hermano. Tampoco podía tener tan mala pinta... Lo miro. Si fuera un dibujo animado ahora habría aparecido una gotita al lado de su cabeza. “Oh vamos, no puede estar tan malo”. Se llevó una cucharada de aquello a la boca. Se quedó rígida, ni masticó. Luego le dio un escalofrío y lo dejó caer todo con el resto. “Que malo está” Apartó el plato, dejó descansar su cabeza en la mano y suspiró. Era una muy mala cocinera.  

04 mayo 2011

Hell's eyes

Veo el infierno en tus ojos


(Slept  so long, B.S.O La reiena de los condenados)