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05 junio 2011

Un chico nuevo


Este es el segundo capítulo de ¡Hay Ana!
Intento que tenga toques cómicos, así que espero sacaros alguna sonrisilla xD 
Sería interesante saber qué personaje es el que más os gusta, así que a la derecha he puesto una pequeña encuesta. Votad por fa, que solo es un momentito.
Si te has perdido el primer capítulo puedes leerlo pinchando aquí
Ala, a disfrutar ^^



Ayana trabajaba por las noches en un pub. Era bastante modernillo con sus sillones cómodos, sus mesas bajitas, sus luces de ambiente. Bueno... todo eso se veía un poco pijo para su gusto pero luego desviaba la visa al lado de la pista de baile con sus láseres y su escenario. Le encantaba esa parte del pub.  



Ponían música decente, nada del horrendo tecno. Era un estilo de música que le gustaba a Megan y que aún no había podido calificar de algún estilo. Ella nunca puso ninguna de las canciones que le gustaban a Ayana. Habían hecho algunas noches temáticas a petición de Lucy, la segunda camarera, y también había puesto en práctica algunas de las ideas de Rob pero cuando Ayana le dio el CD de música japonesa que le había dedicado Hiroshi para poner alguna canción, ésta le dio un no rotundo.

Una cosa más para apuntar en la lista de por qué odio a Megan” Pensó ella al recordarlo.
Esa noche era normalita. La gente bebía, reía, bailaba... en fin, se divertían.
Lucy estaba atareada atendiendo a los clientes, algunas de las bebidas que le habían pedido llevaban una rodajita de limón así que cuando Ayana terminó de secar los vasos se puso a cortar unos cuantos. Lucy le cogió una rodaja con prisa y cuando la coloco en el borde de un vaso de tubo a modo de decoración vio que estaba fatal cortado.

- Ayana ¿qué haces con los …? - se calló al ver la minikatana y puso los ojos en blanco “cómo no”, suspiró – oye deberías hacerlo con un cuchillo

- Sabes que no

- Entonces deberías afilarla, ya está bastante desgastada

- No sé si es buena idea... ya lo hice una vez y...

- Va no seas tonta, trae eso – Lucy le cogió la minikatana y la pasó por el afilador – ya está, ahora cortarás bien

Lucy se la devolvió, estaba muy afilada y cortaba mucho. Ayana la cogió desconfiada y empezó a cortar con cuidado. No eran cortes rectos (de hecho, en un sólo corte se llevó medio limón) pero cortaba bien y poco poco fue perdiendo cuidado. Cuando Lucy le dio la espalda ella gritó. Se había hecho un profundo corte en el dedo corazón.

- ¡Ves! Te dije que no era buena idea – se tapó el dedo con un trapo – ha pasado lo mismo que la última vez que la afilé – lloriqueaba

Una tirita y diez minutos después, Lucy le enseñó cómo cortar bien sin sufrir ningún accidente: escondiendo los dedos.

- Gracias Lucy, eres un cielo – ella le sonrió y siguió atendiendo clientes.

Puso en práctica lo que su amiga le había dicho, la verdad es que tenía razón, así era más seguro.

- Ayanaa – la saludó Rob mientras llegaba a la barra.

- Hola Rob – le sonrió

- Hey... ¡Uf! tu cortando, ten cuidado

- Ya, mira lo que me ha pasado – le enseño el dedo

- No seas grosera – Ayana se percató del corte de mangas accidental que le estaba haciendo y se apresuro en levantar todos los dedos, él le cogió la mano – Mmm... te hiciste un corte

- Lucy la afiló

- Mala idea, ni que no te conociera

- ¡Rob!

Megan lo llamó desde la puerta. Se había puesto otra vez esa falda abierta por el lateral. Apoyada como estaba se le veía el muslo, solo le faltaba llevar liguero para parecerse del todo a una putilla “otra cosa más para la lista” Pensó y se le calló la mandíbula al suelo cuando vio que su hermano le pasaba el brazo por los hombros y entraba en su despacho.

- Disculpa...

Un cliente pedía su atención. Lo último que vio antes de atenderle fue la melena cobriza de su ex-amiga. Estaba que echaba humo pero tenía que ser simpática cara al publico así que puso su mejor sonrisa.

- ¿Si?

- Eh eh tranquila – el chico levantó las manos – baja eso ¿quieres?

Ayana puso cara de póquer al comentario del chico, que por cierto era bastante guapo, y miró hacia donde él miraba. Le estaba apuntando con la minikatana, debía haberla dejado levantada al girarse. La dejó junto a los limones y se deshizo en disculpas.

- ¿Es así como tratas a los clientes?

- Discúlpame por favor … - empezó a hacer bucles con un mechón de pelo, como hacía siempre que se ponía nerviosa

- No te preocupes preciosa – rió – solo me estaba quedando contigo.

Ayana dejó de hacer bucles y le sostuvo esa mirada de ojos verdes, no le gustaba que la llamaran “preciosa” 

- Me llamo Morgan – dijo sin apartar la mirada de la suya

- Yo Ayana

- Encantado preciosa

Morgan se lanzó a darle dos besos y por cortesía se los dio, pero sólo por cortesía porque estaba empezando a caerle un poco mal. Sobretodo esa sonrisilla pretenciosa que no se le quitaba de los labios y la manera en que pronunciaba “preciosa”.



2 comentarios:

  1. Hola, te dejo aquí mi blog para que te pases, acabo de empezar hace unos días asique tengo pocas cosas y me daría una alegría si te gustase y me siguieses (:
    TE SIGO HACE UN TIEMPO!
    ILOVEYOUR BLOG♥Unbesiii*
    http://unarealidadabsurda.blogspot.com/

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  2. Muchas gracias por seguirme Lissa ^^ ahora me paso por tu blog a ver que tal

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